Qué hacer si pierdes las llaves del coche

Con las vacaciones de Semana Santa a la vuelta de la esquina, perder las llaves del coche puede ser un auténtico desastre, sobre todo si no tienes unas de reserva ya que hacer un duplicado no es cuestión de minutos.

 

Llaves perdidas

No hace falta estar gafado para que, de buenas a primeras, la Ley de Murphy arremeta contra ti y haga, por ejemplo, que con todo preparado para las vacaciones de Semana Santa pierdas las llaves del coche. Si son de las modernas, más vale que tengas una de reserva a mano, pues hacer un duplicado no es tan fácil como parece.

A mediados de los años 90, los fabricantes de automóviles comenzaron a introducir llaves con ‘chip’ electrónico incluido (transpondedor) que interactúa con el inmovilizador del coche. Es el que se encarga de abrir o cerrar el flujo de combustible que pasa por la bomba de gasolina. También existen llaves inteligentes capaces de guardar en su memoria los ajustes personalizados de los asientos y retrovisores de distintos conductores o que hacen las funciones de un libro de mantenimiento electrónico.

La consecuencia de llevar en el bolsillo estos miniordenadores es que, en caso de extravío, solicitar un duplicado al concesionario puede llegar a costarte, en el peor de los casos, más de 200 euros. Si desapareció también el mando de apertura del garaje en el mismo lote, la broma puede salirte aún más cara.

La buena noticia es que la tecnología actual de duplicado de llaves ha progresado mucho y numerosas ferreterías y cerrajerías disponen de máquinas capaces de copiar la mayoría de modelos del mercado (sobre todo las que se han especializado en coches). Con un poco de suerte, es tan sencillo como acudir a una de ellas con la llave de repuesto y esperar unos minutos a que la duplicadora electrónica lleva a cabo la lectura.

Finalmente, el proceso concluye con el tallado electrónico de la réplica. Puede suceder que para completar la descarga de datos sea necesario introducir brevemente la llave en el contacto. El precio del duplicado de una sencilla suele estar entre 50 y 70 euros. Si quieres una que incluya un mando (incluso idéntico al original), tendrás que desembolsar algo más de dinero: de 90 a 160 euros.

 

Por desgracia, no siempre existe una vía alternativa. Ciertas llaves electrónicas de marcas como Audi, BMW y Mercedes son muy difíciles o casi imposible de reproducir. Con ellas no sirven las máquinas duplicadoras de llaves más sofisticadas que se conecten directamente a la unidad de gestión, previa introducción del número PIN del coche: esta reproducción es una exclusiva del concesionario. Para averiguar cuál es tu situación, puedes proceder de la siguiente manera:

 

  • Consulta en una tienda la posibilidad y el coste de una copia para tu vehículo en concreto. En la web www.copiadellaves.com puedes localizar la más cercana a tu casa y el teléfono.
  • La documentación original del coche y el DNI son necesarios, si finalmente acudes al concesionario.
  • Infórmate, en cualquiera de los dos casos anteriores, si es necesaria o no la presencia física del coche.

El precio del duplicado

El coste de la copia de la llave del coche dependerá de si se trata de una sencilla o una que incluya mando. Para ahorrar al máximo, puedes pedir un modelo universal: los originales (llave con mando integrado) salen más caros. Por ejemplo, la llave con mando integrado igual a la que se entrega al comprar el coche, IVA incluido, de un Seat León sale en el concesionario por unos 150. En cambio en una tienda llave simple rondaría los 45, y con mando entre los 75 y 100 euros. cifras que pueden bailar dependiendo del tipo de mando, el año en el que se fabricó o el coche, o incluso la zona geográfica en la que se encuentre el establecimiento.

 

Para la puerta del garaje

Si perdiste también el mando del garaje, la solución pasa igualmente por una tienda especializada. Para obtener uno nuevo, necesitarás que algún vecino te preste el original (o el que tengas tú de reserva) con el fin de que puedan leer su código por medio de una duplicadora electrónica. Un mando genérico puede salirte por menos de 30 euros; si quieres uno idéntico al viejo, añade unos 5 euros más. Para evitar todo este trastorno, lo mejor sería que llevaras el mando del garaje separado de las llaves del coche, pero también es más probable que luego no sepas dónde lo has dejado.

 

Así es una llave por dentro

Gracias a la placa de circuitos impresos, las puertas se abren a distancia mediante un código variable. El inmovilizador electrónico integrado se desactiva a través de un ‘chip’. La pila es necesaria para poder abrir las puertas, pero no para arrancar el motor, así que si se gasta, el único perjuicio es que no podrás desbloquear las puertas a distancia. Necesitarás introducir la llave en la cerradura.

Con el código de la llave, podrás solicitar un duplicado en el concesionario de tu marca. Las carcasas de plástico tienen la importante misión de proteger todo el conjunto del agua. Eso no quiere decir que sea completamente hermética. Cuidado con que se te caiga en el líquido elemento, porque seguro que le entra algo de agua.

 

Algunos tipos de llaves

Llave sencilla

Eran las habituales hasta hace unos 20 años. No incluían sistemas electrónicos y eran muy fáciles y más baratas de copiar. De hecho, la segunda llave que te darán de tu coche nuevo suele ser de este tipo. Duplicarla te costará alrededor de 50 euros.

Con mando integrado.

Hoy son las más extendidas. La paleta suele ser plegable, y para arrancar, hay que introducirla en la cerradura y girar.

Llave tarjeta

No se puede copiar. Esta modalidad permite abrir y cerrar el vehículo y arrancar sin tener que sacarla del bolsillo del pantalón.

Llave electrónica

Es un transmisor sin paleta que se introduce por una ranura en el salpicadero. Se arranca por botón.

 

Fuente: http://www.autobild.es