10 consejos imprescindibles para pasar la ITV

Pasar la ITV suele generar cierta intranquilidad entre la mayoría de conductores, ya sea por desconocimiento sobre la inspección o por el mal estado en el que está el vehículo.

Mecánico ITV

¿Qué es la ITV?

La ITV es una inspección que realiza un centro oficial y que lleva a cabo un profesional autorizado con el objetivo de asegurar que un vehículo reúne las condiciones mínimas para circular de manera segura y minimizando el riesgo de accidentes derivados de un mal estado técnico. Para turismos privados, es obligatorio pasar la ITV a partir del 4º año, momento a partir del cual se pasará la revisión cada dos años hasta que cumpla 10, cuando se realizará anualmente. A la revisión es necesario acudir con la ficha técnica del vehículo y el permiso de circulación.

¿Qué aspectos se revisan?

  • Datos identificativos del vehículo: matrícula, número de bastidor, etc.
  • Exterior: retrovisores, lunas, matrícula, etc.
  • Interior: puertas, ventanillas, cinturones, etc.
  • Alumbrado, frenos, emisiones contaminantes, dirección, neumáticos y suspensión, motor y transmisión.
  • Ruidos, fugas, modificaciones no homologadas.

Si quieres conocer la revisión con más detalle, puedes descargar aquí el manual de procedimiento de inspección de estaciones ITV. Tras la revisión, los profesionales de la estación emitirán un informe. Si acumulas fallos leves, pasarás el test y podrás circular, pero si encuentran fallos graves o muy graves, deberás arreglarlos en un plazo máximo de dos mese y volver a pasar la ITV en la misma estación.

10 consejos para pasar la ITV

  1. Solicita cita previa: puedes hacerlo a través de la web de la estación de servicio o por teléfono. Así te ahorrarás esperar más de la cuenta. Nadie te garantiza que no tengas que esperar, pero agilizarás el proceso.
  2. Ves con tiempo y lleva toda la documentación: necesitas la Tarjeta de Inspección técnica del vehículo y el Permiso de Circulación. La estación puede comprobar que tienes el seguro en vigor conectándose a la base de datos de la DGT, aunque no está de más que lleves el recibo para evitar imprevistos.
  3. Parabrisas agrietado: si llevas un golpe en el parabrisas que ha llegado a formar una grieta y además está en el campo de visión del conductor, los especialistas de la estación podrían considerarlo un fallo grave y no darte el aprobado.
  4. Revisa el alumbrado: es el capítulo en el que se producen más fallos, leves y graves. Revisa el estado del alumbrado unos días antes y corrige los posibles errores. Puede que el coche esté en perfecto estado y que te penalicen por este apartado.
  5. Paragolpes en mal estado: los paragolpes mal sujetos, incompletos o con bordes cortantes son motivo de una inspección desfavorable. Asegúrate que están listos para la revisión.
  6. Limpia el coche: puede parecer un asunto menor, pero un vehículo limpio por fuera y por dentro predispone a los especialistas de la estación a evaluar mejor tu coche.
  7. Matricula sujeta, legible y sin dobleces: es un elemento fundamental en un vehículo, pero por su posición muchas veces se golpea y deteriora en el aparcamiento. Asegúrate de que está bien sujeta, no incluye números borrosos o ilegibles, y que no está doblada.
  8. Retrovisores a punto: también el retrovisor está considerado un elemento imprescindible y habitualmente sufre daños que le restan eficacia. No pasarás la ITV si están mal sujetos o rotos.
  9. Limpias al 100%: una mala visibilidad a causa de la lluvia, por ejemplo, puede desencadenar en un accidente. Por ese motivo se concede tanta importancia a los limpiaparabrisas. Acude a la revisión con los limpias en perfecto estado y con líquido limpiador en el depósito.  
  10. Ruedas: nuevamente, estamos frente a un elemento clave. Comprueba que no has cambiado las ruedas por otras que no se corresponden a lo que reza en la ficha técnica de tu vehículo, que la banda de rodadura tiene más de 1,6 mm y que no presenta cortes o deformaciones.